El presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía, M. Alejandro Cardenete, ha defendido hoy la incorporación de la inteligencia artificial, el análisis avanzado de datos y las nuevas tecnologías a los procesos de auditoría como herramientas para mejorar la eficacia del control, durante su participación en la inauguración del XIV Foro de Firmas de Auditoría, que se celebra en Roquetas de Mar bajo el lema «La auditoría: el futuro lo escribimos juntos».
El presidente de la Cámara de Cuentas ha subrayado que la tecnología ofrece grandes posibilidades para analizar información, automatizar determinadas tareas, detectar patrones y anomalías y mejorar la identificación de riesgos. Sin embargo, ha insistido en que la transformación tecnológica debe ir acompañada del mantenimiento de los principios esenciales de la profesión. «La tecnología puede transformar la forma en que auditamos, pero no puede sustituir aquello que da sentido a la auditoría», ha señalado.
Vigía-A, inteligencia artificial aplicada a la fiscalización
El presidente ha explicado que la Cámara de Cuentas de Andalucía está afrontando este proceso de transformación mediante una apuesta decidida por la aplicación de la inteligencia artificial a los procedimientos de fiscalización.
En este marco, ha destacado la puesta en marcha, el pasado mes de junio, de Vigía-A, Vigilancia Inteligente Analítica de Andalucía, un proyecto pionero para incorporar análisis avanzado de datos e inteligencia artificial supervisada a los procesos de fiscalización de la institución. El objetivo es avanzar hacia una fiscalización más inteligente, basada en datos y orientada al riesgo, con mayor capacidad para detectar de forma temprana posibles anomalías.
El proyecto incorpora, además, garantías destinadas a asegurar un uso responsable de estas tecnologías, entre ellas la supervisión humana permanente, la trazabilidad de los datos y resultados, la explicabilidad de los modelos y una implantación progresiva y prudente. «La inteligencia artificial no sustituirá al criterio profesional de nuestros equipos fiscalizadores», ha recalcado el presidente, quien ha recordado que la responsabilidad final sobre las conclusiones corresponderá siempre a los profesionales.
Una auditoría orientada a generar confianza
El presidente de la Cámara de Cuentas ha señalado que esta experiencia refleja un reto compartido con las firmas de auditoría privadas: la necesidad de transformar una cantidad cada vez mayor de información en conocimiento útil para mejorar la toma de decisiones.
En este sentido, ha reivindicado que la fiscalización y la auditoría no deben entenderse únicamente como una revisión de cifras o del cumplimiento de determinadas obligaciones. «La esencia de nuestro trabajo es contribuir a generar confianza», ha afirmado, vinculando esa confianza a una adecuada gestión de los recursos públicos y al funcionamiento responsable de las instituciones.
Ha defendido asimismo que el control debe concebirse como una herramienta para mejorar la gestión pública, aportando conocimiento, identificando áreas de mejora y formulando recomendaciones útiles. El objetivo, ha explicado, es contribuir a perfeccionar los procedimientos, fortalecer la rendición de cuentas y favorecer una prestación de mejores servicios a los ciudadanos.
En este proceso de transformación, ha insistido en la necesidad de preservar los principios fundamentales de la auditoría: independencia, rigor, objetividad y responsabilidad profesional.
«El futuro lo escribimos juntos»
“El futuro de la profesión dependerá de la capacidad de los profesionales para incorporar nuevas competencias, de la innovación de las firmas sin renunciar a sus principios, del impulso de la formación y de la adaptación de las instituciones a la nueva realidad tecnológica”.
La Cámara de Cuentas, ha concluido, quiere formar parte de ese futuro mediante la innovación, la colaboración y el intercambio de conocimiento con los profesionales de la auditoría. «El futuro plantea retos, pero también enormes oportunidades. Y ese futuro todavía no está escrito. Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de escribirlo juntos», ha afirmado.














